21:00 · Cena pequeña, vida grande

Tapas,
la cena que no parece cena

Por la noche se come poco y bien. Tres platos pequeños compartidos en la barra de un bar valen más que un plato grande comido en silencio.

Capítulo

La cena española es liviana, casi tardía y casi siempre social. En verano se traslada a la terraza; en invierno, a la barra del bar de la esquina. La regla es no llenarse: el cuerpo debe llegar a la cama ligero.

Las tapas son un sistema, no un menú. Cada uno pide algo, todo se pone en el centro, se prueba un poco de cada cosa. La conversación gana al protagonismo del plato.

20:45
Aperitivo
Una cerveza pequeña o un vermut con hielo.
21:00
Primera tapa
Aceitunas, almendras, boquerones.
21:20
Segunda ronda
Patatas bravas, croquetas, tortilla, ensaladilla.
21:45
Vuelta a casa
Sin postre. La fruta esperará a mañana.

Cantidades pensadas

Una tapa no es un plato: son tres o cuatro bocados. Eso obliga a comer despacio, hablar entre bocado y bocado y parar cuando ya estás satisfecho, no cuando el plato se acaba.

Verdura, pescado, encurtidos

El menú típico de tapas tiene más verdura y pescado de lo que parece: pimientos asados, gazpacho, boquerones en vinagre, mejillones, espárragos, ensaladilla. La fritura existe pero no manda.

Beber con criterio

Una caña pequeña o una copa de vino acompañan la cena. La sobremesa de la noche es más corta y se prolonga, si acaso, con un paseo de regreso.

Llévatelo a casa

  • Cena ligero: tres platos pequeños mejor que uno grande.
  • Comparte la cena al menos una vez por semana, aunque sea en casa con platillos.
  • Incluye verdura, pescado o encurtidos en la cena, no solo carbohidratos.
  • Termina la cena al menos dos horas antes de dormir.
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